Stripe ha publicado una encuesta dirigida a fundadores europeos que revela un bajo nivel de satisfacción con el ecosistema empresarial en España. Según los datos, el 25% de los fundadores que constituyeron su empresa en el país no volvería a hacerlo si tuviera la oportunidad, una cifra significativamente inferior a la de Estados Unidos (85%) o Suecia (47%). La encuesta, que no detalla el tamaño de la muestra ni las fechas de la encuesta, destaca que el principal obstáculo no es la constitución inicial, sino la operación continua de la empresa.
El tratamiento con la Administración se sitúa en el último puesto de la lista, con una puntuación de 3,3 sobre 10, frente a una media europea de 5,4. Los costes operativos son los factores más citados: los impuestos y nóminas representan el 68% de las dificultades, seguidos por los notarios y registros (44%) y las normas de contratación (38%). Un dato crítico es que reestructurar una plantilla en España cuesta 62 meses de salario por empleado, la cifra más alta de la lista, lo que fomenta la prudencia y el uso de freelancers en lugar de plantillas estables. Aunque España ha mejorado la fase de nacimiento gracias a leyes como la Ley Crea y Crece, la dificultad para operar a largo plazo sigue siendo el principal freno para los emprendedores.
