Strandfall es un larp (juego de rol en vivo) al aire libre y de alta exigencia física que se estrenará en septiembre en un parque de Edimburgo con 30 jugadores. Concebido por sus creadores como una experiencia cercana al arte participativo de vanguardia, el juego propone una expedición desesperada para investigar tormentas misteriosas que azotan el mundo. A lo largo de tres horas, los participantes deberán pronosticar y rastrear esas tormentas, encontrar científicos desaparecidos, montar una red de radio de largo alcance y tomar decisiones que les transformarán a ellos y a su comunidad.
Lo más singular del proyecto es que los jugadores no se limitarán a imaginar la tecnología: el equipo ha construido unos dispositivos reales bautizados como McNair-Feldman Devices (MFD), alojados en carcasas impresas en 3D que se montan sobre trípodes de cámara. Cada MFD integra una radio de baja potencia y largo alcance para redes mesh, GPS, acelerómetro, brújula y una pantalla de tinta electrónica, lo que permite desplegar nodos de comunicación, pronosticar tormentas invisibles, relevar información a la base y perseguir tormentas en modo escaneo.
Los creadores eligieron hardware a medida frente a teléfonos inteligentes para evitar la "desencantamiento" que producen las pantallas brillantes en las experiencias inmersivas. En la base, los jugadores trabajarán con mapas e impresoras térmicas. Strandfall, desarrollado por Experimental Social Scene con el asesoramiento del diseñador finlandés Juhana Pettersson y financiación de Immersive Arts, es adaptable a otros espacios exteriores y la participación en esta primera sesión será gratuita.
