Stop Killing Games: la pugna por la propiedad de los videojuegos comprados

Fuentes: Stop Killing Games: the fight over who owns the games you buyT1state_media

Stop Killing Games ha elevado al Parlamento Europeo la disputa sobre si las editoriales pueden desconectar para siempre juegos que los usuarios ya han comprado. La campaña, iniciada en 2024 por el YouTuber estadounidense Ross Scott tras el cierre del juego de carreras online The Crew por parte de Ubisoft, entregó en enero una petición con casi 1,3 millones de firmas a la Comisión Europea, que debe responder antes del 27 de julio. En abril se celebró una audiencia pública en la Eurocámara.

The Crew, que durante su vida útil atrajo a más de 12 millones de jugadores, dejó de funcionar al interrumpir Ubisoft el soporte de servidores. Scott lanzó entonces una iniciativa centrada en exigir que las editoriales diseñen "planes de fin de vida útil" que permitan mantener los títulos operativos —por ejemplo, con versiones offline o con software que los usuarios puedan ejecutar— sin obligar a las compañías a mantener los servidores activos.

La industria rechaza la propuesta. Video Games Europe, que agrupa a las grandes editoras, sostiene que desconectar servicios "debe ser una opción" cuando un juego deja de ser rentable y advierte de que algunas medidas encarecerían los títulos online. Ubisoft, por su parte, defendió ante un tribunal californiano que los clientes adquirieron una licencia, no una propiedad ilimitada; la demanda colectiva fue retirada voluntariamente en junio de 2025.

El movimiento opera ya en varios frentes. En Francia, UFC-Que Choisir demandó a Ubisoft en marzo por presunta información engañosa sobre la permanencia del juego. En California, el proyecto de ley Protect Our Games Act, que obligaría a mantener los juegos jugables o a reembolsarlos, ya pasó la Asamblea estatal. En Reino Unido, el Gobierno descartó por ahora modificar la legislación de consumo, pese al debate logrado en el Parlamento gracias a otra petición de la campaña.