La fundación holandesa Stichting Massaschade & Consumentenclaim ha puesto en marcha una acción judicial colectiva contra Sony para reclamar precios justos en la PlayStation Store y una indemnización para los usuarios. La denuncia cuestiona que los juegos digitales en la tienda de Sony se vendan entre 20 y 25 euros más caros que en tiendas físicas, sin que existan costes de distribución, soporte físico ni logística que justifiquen esa diferencia. La fundación sostiene que Sony abusa de su posición dominante al ser el único canal de venta de juegos digitales para sus consolas, una situación que los demandantes comparan con la presión regulatoria de la UE sobre Apple para abrir iOS a otras tiendas de aplicaciones.
Los organizadores destacan que la participación es gratuita y sin compromiso, y que los suscriptores pueden darse de baja en cualquier momento. Si la demanda prospera, los participantes podrían recibir una compensación tras descontar las costas del proceso; si se pierde, no tendrán que abonar nada. La página recoge decenas de testimonios de usuarios que se quejan de la llamada "Sony tax", del alza de precios de los juegos digitales y de la imposibilidad de comprar juegos de segunda mano o de recurrir a tiendas alternativas, como sí ocurre en PC con Steam, Epic u otras plataformas. La acción se apoya en cifras concretas: jugadores que compraban títulos de un año por entre el 25% y el 50% de su precio original ahora llegan a pagar entre el 50% y el 100% del precio de lanzamiento.
