Spacex lanzó el viernes 22 de mayo la versión más potente de su megacohete Starship V3 desde una nueva plataforma en Starbase, Texas, a las 18:30 EDT. Fue el vuelo 12 suborbital y el primero de la tercera generación del vehículo, que incorpora un rediseño completo para misiones operativas. Durante el despegue, uno de los 33 motores Raptor del propulsor Super Heavy se apagó y otro falló en la etapa superior, lo que obligó a cancelar una prueba de reencendido en órbita. El propulsor no logró realizar la maniobra de retorno y se estrelló en el Golfo de México según lo planeado. La nave Ship 39 desplegó 22 cargas útiles simuladas de Starlink, dos de ellas con cámaras para inspeccionar losetas térmicas. Tras una reentrada exitosa, la etapa superior realizó un aterrizaje controlado en el océano y explotó deliberadamente. Aunque no hubo hitos nuevos respecto a misiones previas, el vuelo validó las modificaciones del V3 tras un periodo de seis meses sin lanzamientos y problemas previos con el propulsor. Spacex calificó la misión como un paso significativo hacia la operatividad del sistema, pese a las anomalías de motores.
