SpaceX ha modificado su estructura tarifaria en España, reduciendo las cuotas mensuales de sus planes residenciales y estableciendo una cláusula que permite ajustar los precios al alza o a la baja cada mes. Esta decisión busca alinear la oferta de la compañía con la dinámica del mercado, donde los precios tradicionales suelen subir anualmente, pero ahora dependen de la demanda y la expansión de la red satelital.
Los nuevos precios, que entraron en vigor tras una reducción de 3,50 euros en los planes de 100 y 200 Mbps, son: 31,50 euros para la tarifa Residencial 100 Mbps, 40 euros para la Residencial 200 Mbps y 58,50 euros para la Residencial Max. La compañía justifica estos cambios argumentando que la capacidad de la red aumenta con cada nuevo lanzamiento de satélite, lo que puede abaratar el servicio, mientras que el aumento de la demanda justifica las subidas. Los usuarios serán notificados con un mes de antelación antes de que entre en vigor cualquier modificación. Esta estrategia posiciona a Starlink como un competidor más cercano a los operadores tradicionales, que ofrecen tarifas con router incluido y sin permanencia, aunque la volatilidad de los precios sigue siendo un factor distintivo de su modelo de negocio.
