El fabricante suizo Stadler y la operadora italiana ARST han presentado en Erlen (Suiza) el primer tren de hidrógeno del mundo diseñado desde su origen para circular por vías de ancho estrecho de 950 milímetros. El convoy entrará en servicio comercial en 2028 en tres líneas del norte de Cerdeña, dentro de un pedido de diez unidades acordado en 2023 que sustituirá a los actuales trenes diésel y evitará más de 2.100 toneladas de CO₂ anuales, según Stadler.
La novedad técnica radica en adaptar la propulsión por pilas de combustible a una red heredada del siglo XIX con estrictos límites de carga por eje. Para ello, Stadler ha desarrollado una carrocería ligera de aluminio y ha concentrado todo el sistema de hidrógeno y baterías en un vagón central bautizado como Power Pack, liberando espacio en los coches de pasajeros para climatización, ventanales y acceso de piso bajo.
ARST producirá su propio hidrógeno mediante electrólisis alimentada al cien por cien con energía solar, integrada en la propia red de transporte. El proyecto se enmarca en un plan del Gobierno italiano para descarbonizar las líneas de vía estrecha del sur del país: Stadler construye además nueve unidades para Ferrovie della Calabria y dos para Ferrovia Circumetnea, en Sicilia.
