SQLite, la base de datos relacional en dominio público creada en 2000, es según el autor la pieza de software más desplegada del planeta: está presente en teléfonos, navegadores, coches y aviones. El artículo sostiene que su valor procede de tres pilares: estabilidad a prueba de todo, facilidad de despliegue y capacidad para sustituir por sí sola a un buen número de sistemas.
Sobre la solidez, el texto destaca que SQLite cuenta con cobertura de pruebas MC/DC del 100 %, unas 500 veces más código de test que de biblioteca y un compromiso de mantenimiento hasta 2050. Cada versión añade funciones modernas (window functions, RETURNING, jsonb, tablas estrictas) sin romper compatibilidad.
En despliegue, SQLite viene integrado en las principales distribuciones de Linux, en Python, Ruby, PHP, Go, Rust, .NET, Android, iOS y macOS. Los tests se ejecutan contra bases en memoria idénticas a producción, sin Docker, y el escalado vertical sobre NVMe y 128 GB de RAM soporta cargas elevadas al evitar saltos de red. Para replicación y respaldo menciona Litestream, LiteFS, Turso, Cloudflare D1 y rqlite.
Por último, el artículo propone reemplazar varios componentes con SQLite: FTS5 para búsqueda de texto completo sin desincronizaciones, jsonb como almacén documental indexable, una tabla con BEGIN IMMEDIATE y RETURNING como cola de mensajes con transacciones ACID, y particiones por archivo para series temporales. Reconoce la limitación de un único escritor y recomienda migrar a Kafka solo cuando los números lo justifiquen.
