SpaceX ha presentado ante la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) una solicitud para desplegar una constelación de 100.000 satélites Starlink de tercera generación (Gen3) en órbita muy baja, lo que multiplicaría por diez el tamaño de la red actual, cercana a 11.000 satélites operativos. Cada satélite pesará más de 2.000 kilogramos, por lo que la compañía necesitará recurrir a los cohetes Starship, aún no operativos, aunque los Falcon Heavy podrían cubrir la fase inicial.
La propuesta promete velocidades simétricas de varios gigabits por segundo, latencia inferior a 20 milisegundos y un aumento de cien veces en el ancho de banda total de la red. Para lograrlo, SpaceX pide acceso a un espectro inusualmente amplio que incluye bandas Ku, Ka, V, E, W y D, con frecuencias de subida que alcanzan los 275 GHz, y solicita waivers para ensamblar canales contiguos de gran capacidad. La red atendería a consumidores, empresas, organismos gubernamentales y a "miles de millones de dispositivos con IA".
Los rivales de Starlink —Amazon Leo, Eutelsat-OneWeb, Telesat Lightspeed y Blue Origin TeraWave— aún están lejos de operar a esa escala, y los operadores geoestacionarios Hughesnet y Viasat pierden cuota. Astrónomos y competidores podrán presentar objeciones durante el periodo de consulta pública de la FCC, que podría imponer condiciones estrictas en mitigación de basura espacial, coordinación de espectro y protección frente a interferencias. Los terminales de usuario existentes deberán sustituirse para aprovechar las nuevas velocidades.
