SpaceX ha registrado 14.600 millones de dólares en ingresos durante el tercer trimestre de 2026, un aumento del 161 por ciento interanual que ha superado las expectativas de Wall Street. Según los resultados presentados el martes, la empresa ha transformado su modelo de negocio, dejando atrás su identidad tradicional como compañía espacial para centrarse en la inteligencia artificial, que ahora representa el 52 por ciento de sus ingresos totales. Esta transición se ha materializado a través de su división, renombrada como 'Super Intelligence' (SI), que ha generado 7.600 millones de dólares, una cifra que ha superado a la de su división de conectividad (Starlink) y a la de su división espacial, marcando un hito histórico en la historia de la empresa.
El desarrollo de estos resultados revela una estrategia dual donde la IA impulsa el crecimiento, pero la infraestructura espacial sigue siendo la columna vertebral operativa. La división 'Super Intelligence' ha experimentado un crecimiento del 830 por ciento interanual, impulsado principalmente por la activación de nuevos acuerdos de servicios en la nube, la adquisición de la herramienta de codificación Cursor por valor de 60.000 millones de dólares y la mayor adopción de su modelo Grok entre clientes empresariales y consumidores. TechCrunch señala que los centros de datos y los agentes de IA de SpaceX han sido más rentables de lo previsto, con una capacidad de cómputo de 1,7 GW que ha atraído a grandes actores del sector como Anthropic, Google y Reflection AI. Sin embargo, Xataka destaca que la mayor parte de estos ingresos proviene del alquiler de capacidad de cómputo, lo que convierte a SpaceX en un proveedor de infraestructura de nube más que en un laboratorio de IA puro.
En el sector de la conectividad, Starlink ha mantenido su relevancia con 5.200 millones de dólares en ingresos, un incremento del 69 por ciento, y 13,6 millones de suscriptores. La división espacial, por su parte, ha reportado 1.800 millones de dólares en ingresos, un aumento del 6 por ciento, aunque con una pequeña pérdida operativa de 7 millones de dólares. El beneficio neto de la empresa alcanzó los 4.400 millones de dólares, superando las previsiones de analistas que estimaban unos 1.570 millones, gracias a la recuperación de los precios del bitcoin y a ingresos no especificados relacionados con inversiones en otras empresas.
El análisis de estas cifras revela una tensión estratégica. Aunque SpaceX ha superado las expectativas financieras, su crecimiento no se debe únicamente a la innovación de sus modelos, sino a la infraestructura física que construye. Elon Musk ha declarado a los inversores que la empresa está 'acosada sin descanso' por la demanda de hiperescaladores de IA, quienes buscan más potencia de cómputo. Musk ha estimado que SpaceX podría alquilar la mitad de su capacidad de cómputo, aunque el reparto podría variar entre un 60/40 o 40/60. Además, la compañía ha invertido 19.600 millones de dólares en gastos de capital, destinados a la construcción del segundo proyecto de centros de datos, Colossus II, y al desarrollo de la nave Starship, vista como vital para desplegar una nueva generación de satélites y centros de datos orbitales.
En conclusión, SpaceX se ha consolidado como un conglomerado tecnológico profundo, donde la IA es el motor de ingresos y la infraestructura espacial es el activo estratégico. La empresa ahora opera como un proveedor de servicios en la nube de gran escala, con la capacidad de construir infraestructura de energía y refrigeración más rápido que sus rivales. A medida que la demanda de cómputo para IA continúa superando a la oferta, SpaceX posiciona su infraestructura como un recurso crítico para el sector tecnológico global, marcando un nuevo paradigma en la industria de la inteligencia artificial.
