SpaceX publicó su primer informe financiero trimestral desde su salida a bolsa en junio, con una facturación de 7.800 millones de dólares (5.800 millones de libras) en el primer semestre, un 92% más que hace un año. Sin embargo, el gasto se disparó más del 550%, hasta 18.300 millones, y la compañía registró pérdidas netas de 2.000 millones de dólares en el mismo periodo. Tras conocerse las cuentas, la cotización cayó cerca de un 9% en operaciones tras el cierre, borrando las ganancias de la sesión. La empresa, dirigida por Elon Musk, fabrica cohetes espaciales y los satélites de internet Starlink y es propietaria de la red social X. Desde su debut bursátil en junio, cuando alcanzó una valoración superior a la de Microsoft o Amazon, ha ido perdiendo fuelle: tocó los 176 dólares por título en su estreno y en las últimas semanas cotiza por debajo de los 135 dólares de la salida a bolsa. Este primer balance muestra que, pese al crecimiento de ingresos, el fuerte aumento del gasto ligado a la inversión en cohetes y constelación de satélites lastra la cuenta de resultados y ha enfriado el entusiasmo de los inversores.
