SpaceX ha alcanzado un acuerdo con Grain Management para adquirir licencias de espectro radioeléctrico de 800 MHz, con el objetivo de transformar Starlink en uno de los principales operadores móviles de Estados Unidos. Esta operación, anunciada el 8 de octubre, busca superar la limitación de cobertura que impiden las frecuencias de alta frecuencia al atravesar obstáculos como paredes o tejados, permitiendo así la conexión telefónica en interiores. El acuerdo requiere la aprobación de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) para entrar en vigor. La estrategia de SpaceX combina su red satelital con infraestructura terrestre, contando con autorización para desplegar hasta 15.000 satélites de segunda generación. La noticia ha provocado caídas significativas en los mercados: las acciones de T-Mobile cayeron un 11% y las de AT&T un 7,4% el 9 de octubre, reflejando la preocupación por la entrada de un competidor directo en el sector. Sin embargo, analistas como John Hodulik de UBS señalan que, aunque las frecuencias son compatibles con teléfonos actuales y no hay grandes obstáculos regulatorios, la empresa necesitará tiempo para desarrollar su negocio móvil. Para acelerar el despliegue, Qualcomm anunció el 4 de noviembre un acuerdo con SpaceX para suministrar equipos y tecnología para su futura red terrestre 5G, con inicio previsto en 2027.
