La salida a bolsa de SpaceX, prevista para junio, llega tras un historial de incumplimientos en seguridad laboral y un esquema financiero que, según la autora, favorece a los insiders y a los fondos pasivos en perjuicio de pequeños inversores. La entidad que cotizará bajo el nombre SpaceX agrupa también Twitter, Starlink, Grok y, previsiblemente, Tesla, y en el último trimestre la actividad espacial solo representó el 13% de los ingresos, mientras que xAI absorbió el 76% del gasto de capital.
El artículo detalla la muerte del contratista Jose Luis Bautista en Starbase en mayo de 2026 por una viga mal asegurada, las siete sanciones graves de OSHA por la caída de una grúa en junio de 2025, con multa máxima de 115.850 dólares, y un análisis de TechCrunch que sitúa la tasa de lesiones de Starbase muy por encima de la media sectorial. Una investigación de Reuters de 2023 documentó al menos 600 lesiones no notificadas desde 2014.
La pieza critica los cambios regulatorios de Nasdaq y S&P Dow Jones Indices para acelerar la inclusión de SpaceX, con implementación prevista en torno al 8 de junio, y la eliminación del requisito de rentabilidad. Describe recompras internas previas (2.413 millones a empleados de xAI, 1.933 millones a accionistas, 2.000 millones de Tesla convertidos en acciones de SpaceX) y un préstamo puente de 20.000 millones de Goldman Sachs, y advierte de las próximas OPV de OpenAI y Anthropic, que aspiran a extraer entre 60.000 y 75.000 millones de dólares cada una de los mercados públicos.
