SpaceX eclipsa a Tesla y se convierte en el nuevo motor de la fortuna de Elon Musk

Fuentes: wired.com, bbc.comT1state_media, bbc.comT1state_media, techcrunch.com, paulkrugman.substack.com, El debut bursátil de SpaceX compensa las pérdidas de Tesla y redefine el imperio de Elon MuskT2

Elon Musk se convirtió oficialmente el pasado viernes en la primera persona en la historia en acumular una fortuna personal superior al billón de dólares (un uno seguido de doce ceros), tras el debut bursátil de SpaceX en el Nasdaq, que marcó un punto de inflexión en la trayectoria económica del magnate sudafricano y consolidó a la empresa aeroespacial como el principal motor de su riqueza, por encima incluso de Tesla.

El salto fue vertiginoso. En apenas dos años, el patrimonio de Musk pasó de superar los 400.000 millones de dólares en 2024 —según Bloomberg— a situarse en torno a 1,11 billones de dólares tras la salida a bolsa de SpaceX. Se trata de casi el triple en menos de 24 meses. El propio Musk reconoció en febrero, a través de su red social X, que menos del 0,1% de su patrimonio neto está en efectivo; la inmensa mayoría son acciones, muchas de ellas pignoradas como garantía de préstamos personales, lo que evidencia la naturaleza profundamente ilíquida de su fortuna.

La OPV de SpaceX constituye el hecho desencadenante. La compañía debutó en el Nasdaq con un precio inicial de 150 dólares por acción, lo que elevó su capitalización bursátil hasta aproximadamente 2,2 billones de dólares, muy por encima de los 1,8 billones previstos en la colocación y de los 1,25 billones de su última valoración privada. Musk controla alrededor del 42% de la empresa, una participación que, junto con su 12% en Tesla —valorada en unos 1,5 billones de dólares— y sus inversiones en The Boring Company y Neuralink, explica la dimensión histórica del hito.

Sin embargo, el ascenso no ha sido lineal. Tal como ilustra la BBC al reconstruir su trayectoria desde 2020, Musk arrancó ese año en el puesto 35 del ranking mundial de Forbes, con aproximadamente 28.000 millones de dólares. En enero de 2021 superó brevemente a Jeff Bezos como la persona más rica del planeta, pero su fortuna se desplomó en 2022 tras la caída del sector tecnológico estadounidense y volvió a hundirse a comienzos de 2025, cuando el papel de Musk en la administración Trump coincidió con un retroceso de las acciones de Tesla. Cada caída fue seguida de una recuperación mayor, hasta llegar al umbral del billón.

La distancia respecto a sus competidores es ahora abismal. Tanto Wired como la BBC coinciden en que Musk multiplica por más de tres la fortuna de sus perseguidores más cercanos, los fundadores de Google Larry Page y Sergey Brin, y supera en más de cinco veces al consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg. Otros gigantes como Jeff Bezos o Bernard Arnault, presidente de LVMH, quedan muy atrás en la clasificación de Bloomberg y Forbes.

El episodio también ha puesto de manifiesto las contradicciones de la figura de Musk. Mientras celebraba el debut bursátil, un grupo activista inflaba una enorme efigie suya en Times Square para protestar por su papel en el desmantelamiento de partes del Gobierno estadounidense el año pasado y por la difusión de discurso de odio a través de su plataforma. Wired recuerda además que Musk se ha comprometido, a través de Giving Pledge, a donar eventualmente la mitad de su fortuna, aunque la mayor parte sigue concentrada en valores sujetos a restricciones de venta.

En el plano estructural, el caso Musk ilustra un cambio de era. Como señala la BBC, hasta 2015 solo dos de las diez personas más ricas del mundo provenían del sector tecnológico; hoy ese sector monopoliza las primeras posiciones. El creador de Tesla y SpaceX no solo ha encabezado esa transformación, sino que ha establecido una brecha sin precedentes. Las próximas OPV de OpenAI y Anthropic generarán nuevos multimillonarios, pero ninguna se acercará al territorio de Musk mientras SpaceX mantenga su dominio en el transporte espacial y de datos entre la Tierra y el cosmos, un sector con escasa competencia.

El veredicto del mercado es claro: SpaceX ha dejado de ser una aventura complementaria para convertirse en el verdadero pilar de la fortuna de Musk. El título que hoy festejan los inversores en el Nasdaq redefine la jerarquía del capitalismo tecnológico global y deja una pregunta abierta: cuánto tiempo podrá mantenerse un solo individuo a tanta distancia del resto.