SpaceX debutó este viernes en Wall Street con la mayor oferta pública de venta (OPV) de la historia, alcanzando una valoración superior a los 2 billones de dólares en su primer día de cotización en el Nasdaq y convirtiendo a su fundador y consejero delegado, Elon Musk, en el primer trillonario del mundo.
Las acciones de la compañía comenzaron a negociarse alrededor del mediodía a un precio inicial de 150 dólares por título, muy por encima de los 135 dólares fijados en la OPV. Durante la jornada, los títulos llegaron a tocar los 176 dólares y cerraron a 160 dólares, lo que supone una subida superior al 19% respecto al precio de salida y eleva la capitalización bursátil de SpaceX hasta los 2,1 billones de dólares, una cifra sin precedentes para una empresa recién salida a bolsa. La oferta, que colocó 555,6 millones de acciones, recaudó 75.000 millones de dólares, según TechCrunch, y se convirtió formalmente en la OPV más grande de la historia.
En el acto de apertura en la sede del Nasdaq en Nueva York, donde sonó el clásico Rocket Man de Elton John, Musk aseguró que cuesta "creer que una pequeña empresa que empezó en un almacén de El Segundo salga ahora a bolsa con la mayor OPV de la historia". La presidenta de SpaceX, Gwynne Shotwell, anunció además que la compañía lanzó esa misma mañana un cohete Falcon 9 desde la estación espacial de Cabo Cañaveral con 29 satélites Starlink.
La OPV llega en un momento especialmente caliente para las salidas a bolsa de compañías de inteligencia artificial. SpaceX, que agrupa bajo su paraguas el negocio de cohetes, la red de satélites Starlink, la startup de IA xAI y la red social X, forma parte de un grupo en el que también figuran OpenAI y Anthropic, que han presentado documentación para cotizar este año con valoraciones cercanas al billón de dólares cada una. La propia SpaceX habría visto cómo la demanda de su oferta se multiplicaba por cuatro, lo que podría elevar la recaudación efectiva hasta los 250.000 millones de dólares.
La euforia de los inversores tuvo consecuencias inmediatas sobre el patrimonio de Musk. Forbes estima que su fortuna alcanzó los 1,1 billones de dólares al cierre de la sesión, impulsado por su participación mayoritaria en SpaceX. El empresario también es CEO de Tesla, valorada en 1,2 billones de dólares, donde posee alrededor del 12% del capital.
Sin embargo, el debut bursátil no estuvo exento de controversia. La senadora demócrata por Massachusetts Elizabeth Warren pidió a la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) que retrasara la OPV por posibles "irregularidades contables o de valoración". Analistas citados por The Guardian advirtieron de varias señales de alerta: SpaceX no es rentable —el año pasado ingresó 18.700 millones de dólares pero registró pérdidas operativas de 4.300 millones, frente a los más de 200.000 millones de ingresos y 60.000 millones de beneficio neto de Meta—; concentra un gasto agresivo en centros de datos para xAI; y está controlada en un 85% por Musk en términos de derechos de voto, lo que la hace especialmente vulnerable a vaivenes internos. Además, la compañía fijó un precio único de 135 dólares por acción en lugar del rango habitual, una práctica poco convencional que, según Barron's, llevó a SpaceX a dejar de aceptar pedidos el miércoles.
Otro aspecto singular es la rápida inclusión de las acciones en fondos indexados y planes de jubilación 401(k), aunque no en el S&P 500, lo que podría exponer indirectamente a pequeños ahorradores a los riesgos de la compañía. A pesar de estas dudas, la valoración promete convertir en millonarios a más de 4.400 empleados actuales y antiguos, 400 de los cuales recibirán al menos 100 millones de dólares, según el New York Times.
El economista francés Gabriel Zucman, experto en desigualdad y grandes fortunas, advirtió de que la concentración de capital derivada de las OPV de SpaceX, OpenAI y Anthropic podría tener efectos profundos en la economía y la sociedad, comparables a los de transformaciones históricas del siglo pasado. "Después de la Segunda Guerra Mundial parecía que la riqueza extrema pertenecía al pasado", señaló, "pero el boom de la IA está creando billonarios cada día".
SpaceX, que en su folleto informativo reitera su misión de "hacer de la humanidad una especie multiplanetaria", dispone ahora de un músculo financiero sin igual para perseguir ese objetivo, aunque el mercado permanece atento a si la euforia inicial se sostiene o si la falta de rentabilidad y la concentración de poder en Musk terminarán por pasar factura a la cotización.
