SpaceX completó con éxito el decimotercer vuelo de prueba de Starship, el más completo realizado hasta la fecha, tras tres aplazamientos por fallos de motor y mal tiempo. El despegue se produjo desde Starbase, en Texas, con los 33 motores Raptor 3 del propulsor Super Heavy encendidos. Tras la separación en caliente, el propulsor regresó al Golfo de América y la etapa superior desplegó 20 satélites Starlink V3, estableció comunicaciones por radiofrecuencia y láser y reencendió un motor Raptor en el espacio. En la reentrada, Starship recopiló datos del escudo térmico y amerizó suavemente en el océano Índico con tres motores, permaneciendo intacta y permitiendo obtener por primera vez imágenes de un escudo térmico en buen estado tras un vuelo completo.
El ensayo supone un avance para la NASA, que confía en una variante de Starship para llevar astronautas a la Luna dentro del programa Artemis. Aunque la misión tripulada, inicialmente prevista para finales de 2026, se aplazó a mediados de 2027 por los retrasos acumulados, la agencia estadounidense también ha activado planes de respaldo con Blue Origin, cuyo cohete explotó en su último vuelo de prueba. El calendario definitivo dependerá del progreso de ambos contratistas.
