SpaceX suspendió este jueves el segundo intento de lanzamiento de su cohete Starship V3 en el complejo de Boca Chica, en el sur de Texas, segundos después del encendido del propulsor. El consejero delegado Elon Musk explicó en su cuenta de X que varios motores del cohete no se activaron, lo que activó la interrupción automática de la cuenta atrás, y agregó que la empresa prevé intentarlo de nuevo "en unos días".
La misión tenía como objetivo desplegar los primeros satélites Starlink de tercera generación, diseñados para desintegrarse unos 20 minutos después de su liberación, ya que el Starship aún no ha demostrado capacidad para alcanzar la órbita terrestre.
El intento llega poco después del debut del Starship V3 en mayo, una misión con resultados mixtos en la que se desplegaron simuladores de Starlink pero el propulsor Super Heavy sufrió una avería antes de su amerizaje simulado en el Golfo de México. La FAA autorizó el regreso al vuelo esta semana tras identificar las causas y aplicar correcciones.
Se trata también del primer ensayo desde la salida a bolsa de SpaceX el 12 de junio, la mayor OPV de la historia, con una recaudación superior a los 85.000 millones de dólares. La acción cerró el jueves por debajo de los 135 dólares del precio de salida y cayó más de un 4 % en las operaciones tras el cierre tras el aborto del lanzamiento.
