Sony ha lanzado los auriculares WH-1000XM4C, una versión renovada de su modelo de 2020 que mantiene el diseño icónico y el procesador QN1 de cancelación activa de ruido (ANC) original. Aunque no introduce mejoras tecnológicas radicales, el dispositivo ofrece un sonido fiel al modelo anterior, con graves definidos y una banda de medios ligeramente más cubierta, que puede corregirse mediante la aplicación Sony Sound Connect. La principal ventaja competitiva frente a la gama actual, como el WH-1000XM6, es el precio, que se sitúa en 300 dólares, frente a los 160 dólares adicionales de la versión de bandera. Los auriculares mantienen la compatibilidad con el jack de 3,5 mm para uso cableado, una característica cada vez más rara en la industria, y soportan codices SBC, AAC y LDAC. Sin embargo, la tecnología de ANC, basada en cuatro micrófonos, no alcanza el rendimiento de los modelos más recientes de Sony ni de la competencia directa como los Bose QuietComfort. Una de las novedades más significativas es la batería reemplazable, obligatoria por regulaciones de la UE, aunque su instalación es compleja y no está disponible para el mercado de Norteamérica. La vida útil de la batería ha bajado de 30 a 27 horas con ANC activada, y falta el soporte para Bluetooth LE y Auracast, una omisión que los usuarios de la serie XM5 y XM6 podrían considerar un retroceso. A pesar de estas limitaciones, los WH-1000XM4C son auriculares cómodos y funcionales, ideales para quienes buscan una alternativa económica a la gama alta sin sacrificar la calidad de sonido básica.
