Un lector del periódico The Guardian expresa su confusión sobre la creciente recomendación de usar passkeys, como un PIN en el teléfono o reconocimiento facial, en lugar de contraseñas complejas y autenticación de dos factores. Aunque entiende que los passkeys son menos susceptibles a ataques de phishing y hackeo al estar vinculados al dispositivo, se pregunta qué ocurre si el teléfono es robado o perdido. El lector busca aclaraciones sobre por qué expertos como el Centro Nacional de Seguridad Cibernética del Reino Unido (NCSC) promueven activamente su uso, buscando entender mejor sus ventajas en comparación con los métodos tradicionales.
¿Son los passkeys más seguros que las contraseñas? Un usuario se cuestiona su seguridad.
