¿Son los escritores intrínsecamente vulnerables al alcohol y las drogas?

Fuentes: Are Writers Intrinsically Vulnerable to Alcohol and Drugs?

La periodista y escritora Rosa Montero repasa la larga relación entre literatura y sustancias psicoactivas, desde el opio de Coleridge —a quien el opio le dictó en sueños «Kubla Khan»— hasta la cocaína de Freud y Stevenson, pasando por el láudano de los románticos Shelley, Keats y Byron o el hachís del Club des Hashischins, donde coincidieron Baudelaire, Gautier y Delacroix. Explica cómo la cocaína, extraída de la coca en 1860, fue recibida como tónico milagro e incluso quiso comercializarla Mark Twain, y cómo el cornezuelo del centeno, hongo que contiene ergolina —de la que se sintetizó la LSD en 1938—, pudo estar detrás de las visiones de Santa Teresa y, según el científico John Mann, de fenómenos como los juicios de Salem o el Terror revolucionario francés. Entre los escritores, la droga por excelencia sigue siendo el alcohol: cinco de los nueve premios Nobel estadounidenses de Literatura fueron alcohólicos —Lewis, O'Neill, Faulkner, Hemingway y Steinbeck—, a los que se suman Poe, Bukowski, Lowry, Dylan Thomas o Patricia Highsmith. El texto combina memoria literaria, química e historia cultural para preguntarse si la creación exige anestesiar el yo.