Solène Rapenne, desarrolladora y exmiembro del equipo de Qubes OS, ha documentado su infraestructura autoalojada doméstica, construida sobre un portátil con 16 GB de RAM y un SSD NVMe. El sistema se basa en Incus OS, un sistema inmutable que gestiona instancias de Incus, y utiliza aproximadamente veinte contenedores de Ubuntu, cada uno dedicado a un servicio específico. Esta arquitectura, inspirada en los estándares de seguridad SecNumCloud e ISO 27001, prioriza la automatización total y la reconfiguración desde cero mediante OpenTofu y cloud-init, eliminando la deriva de configuración.
La infraestructura aloja servicios como Nextcloud, Forgejo, Immich, PeerTube, Vaultwarden, Kanboard y una pila de monitoreo con Prometheus y Grafana. Un aspecto clave es el uso de contenedores sin privilegios, lo que reduce el consumo de recursos y mejora la seguridad, ya que el usuario root en el contenedor no tiene acceso root en el host. Además, se emplean dos máquinas virtuales para las partes más sensibles: una DMZ con haproxy y CrowdSec para el tráfico de internet, y otra para el ejecutor de CI/CD, que utiliza Docker en Docker para ejecutar código arbitrario.
La seguridad se refuerza mediante una red interna aislada con ACLs estrictas, donde las conexiones entre instancias están explícitamente declaradas. El tráfico de internet se filtra a través de un proxy único que solo permite dominios autorizados, evitando la exfiltración de datos. Rapenne destaca que, aunque la reconstrucción del sistema puede causar una breve indisponibilidad de unos minutos, garantiza que el estado del sistema coincide exactamente con el código en el repositorio git, eliminando riesgos de persistencia de errores o configuraciones no deseadas.
