La Inspección de Trabajo y la Policía Local de Sevilla han revisado la documentación de 98 cocheros de caballos con licencia municipal y solo uno de ellos cumplía con la normativa. Esta irregularidad se ha detectado tras tres accidentes recientes: una fractura en 2022, un atropello en 2023 y una colisión que dejó heridos a turistas en 2024. La mayoría de estos trabajadores no figuran en la Seguridad Social ni tienen contratos, y muchos no están dados de alta en el Impuesto de Actividades Económicas. El sector defiende que existe un vacío legal que impide clasificar la actividad como autotaxi o régimen agrícola, lo que ha generado quejas desde 1994. Mientras tanto, asociaciones animalistas como PACMA denuncian el sobrecalentamiento de los caballos, que trabajan hasta 13 horas bajo temperaturas de 45 grados sin control horario. El Ayuntamiento de Sevilla ha abierto una consulta pública para regular el sector, proponiendo limitar la circulación en horas punta y establecer tres niveles de protección basados en las alertas de AEMET. Con aviso rojo, el servicio queda prohibido; con alerta naranja, se interrumpe entre las 14:30 y las 19:30. Además, se añade un límite de dos horas de trabajo continuo por caballo y se contempla la retirada de licencias por maltrato o incumplimiento reiterado. Por ahora, no se prevé la revocación de licencias, pero se continúa investigando para regular el sector.
