La comunidad de desarrolladores de la CLI de Codex ha solicitado que la opción de iniciar automáticamente un daemon de fondo persistente se convierta en opcional (opt-in) en lugar de ser el comportamiento predeterminado. Esta petición, identificada como el issue #48195 en el repositorio de OpenAI, surge tras la implementación de la versión 0.157.0, que introdujo un sistema de actualizaciones en segundo plano que duplica y gestiona el backend del cliente de forma independiente al instalador principal.
El problema central radica en que, al abrir una sesión interactiva, el sistema copia un paquete de aproximadamente 374 MB a la carpeta de usuario y ejecuta un daemon que persiste incluso después de cerrar las ventanas. Este daemon realiza actualizaciones automáticas cada hora y puede interrumpir turnos activos si detecta una nueva versión. Además, presenta problemas de compatibilidad: mantiene variables de entorno de la sesión que lo inició, lo que rompe la funcionalidad de hooks en modo remoto y dificulta la identificación del cliente terminal. Los usuarios reportan que el CLI se vuelve inutilizable si el daemon no se detiene correctamente al cerrar la sesión o si el instalador de paquetes (como npm) no coincide con la versión del daemon en segundo plano.
Los desarrolladores proponen que el daemon solo se active cuando el usuario lo solicita explícitamente o en la aplicación de escritorio, manteniendo la CLI ligada al binario instalado. Se sugieren mejoras adicionales, como detectar automáticamente el modo local si el inicio del daemon falla por permisos de elevación, y garantizar que el daemon no se actualice si el usuario instaló la CLI mediante un gestor de paquetes externo. El objetivo es restaurar la transparencia y el control del usuario sobre el ciclo de vida del software.
