Una empresa de software se enfrenta a un problema común: la pérdida de conocimiento institucional en su base de código. Un ingeniero senior recién incorporado tardó tres semanas en comprender las decisiones de diseño subyacentes, como la elección de Redis sobre una caché en memoria o el uso de GraphQL en un servicio específico, debido a la falta de documentación actualizada y la dispersión de la información en antiguos mensajes de Slack y Pull Requests sin descripciones. Los intentos de implementar soluciones como Architectural Decision Records (ADRs) y plantillas de descripción de Pull Requests fracasaron por falta de mantenimiento. La empresa busca soluciones a largo plazo para documentar y preservar el conocimiento técnico, explorando si otras empresas han implementado sistemas efectivos o automatizado este proceso, ya que la situación actual dificulta la incorporación de nuevos empleados y la comprensión del código existente.
