Una nueva oleada de smishing suplanta a la Dirección General de Tráfico (DGT) mediante SMS y correos electrónicos que notifican multas pendientes de pago inexistentes, con el objetivo de robar datos personales y bancarios de las víctimas. Los mensajes incluyen un enlace que redirige a una página web fraudulenta que imita el diseño oficial de la DGT, donde se piden formularios con información personal y datos de tarjetas. Para generar presión, los ciberdelincuentes amenazan con recargos por impago y fijan un plazo límite de 30 días. Tras introducir cualquier secuencia numérica, se solicita el PIN de la tarjeta y el usuario es redirigido a la web legítima de la DGT, momento en el que los estafadores ya disponen de los datos robados. El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) advierte de asuntos como «Regularice su ticket de estacionamiento» y recomienda, en caso de caer en la trampa, contactar con la entidad bancaria para bloquear movimientos y la tarjeta, presentar denuncia ante las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y realizar egosurfing para detectar filtraciones. INCIBE recuerda que la DGT solo notifica sanciones por correo postal o mediante publicación en el tablón edictal.
