Un usuario de GNU/Linux que reside fuera de Europa preguntó a través de El Consultorio de Xataka Xtra si los equipos Slimbook son una buena inversión. Su duda partía de los problemas de compatibilidad que experimentaba con algunos sistemas al instalar Linux en hardware convencional. El editor Javier Pastor respondió que Slimbook, fabricante español especializado en ordenadores con Linux preinstalado, cubre un hueco que los grandes fabricantes no priorizan.
Pastor destaca como principal ventaja que sus equipos están diseñados y optimizados para distribuciones Linux, lo que evita conflictos con controladores de Wi-Fi, trackpad o gestión de energía desde el primer encendido. Como ejemplo menciona Slimbook Battery, su aplicación de gestión energética —actualmente en la versión 4 y con código abierto en GitHub—.
El editor también subraya las mejoras en materiales y componentes introducidas en los últimos años: chasis de aluminio, pantallas de alta resolución con tasas de refresco elevadas y trackpads de gran tamaño. La relación precio-prestaciones se considera aceptable. Aunque es posible instalar Linux en otros equipos, la tranquilidad de una compatibilidad nativa es el argumento decisivo para los usuarios de este sistema operativo.
