Simon Armitage, poeta laureado de Reino Unido, ha publicado una nueva traducción de la épica de Gilgamesh, una obra que combina la fidelidad académica con una prosa contemporánea y visceral. Armitage, que recibe un salario de 5.750 libras anuales, aborda el texto con una perspectiva que conecta las aventuras mitológicas de Mesopotamia con conflictos geopolíticos modernos, como las guerras del Golfo, y reflexiona sobre temas como la inmortalidad y la relación entre Gilgamesh y Enkidu. La traducción destaca por su estructura métrica de cuatro pies, evitando el rimado para mantener la autenticidad del original sumerio, y por su capacidad para capturar la crudeza sexual y la violencia del texto original sin caer en un lenguaje elevado. Armitage preserva la repetición incantatoria característica de la obra y utiliza un registro lingüístico mixto que oscila entre lo arcaico y lo moderno. La reseña destaca la riqueza de la traducción, especialmente en los pasajes forestales, y la considera una de las versiones estándar en inglés, aunque reconoce que la historia fragmentada del poema sigue revelando nuevos fragmentos en museos y excavaciones.
