Investigadores y ejecutivos de la industria de la inteligencia artificial en Silicon Valley están preparando kits de supervivencia tecnológica ante la amenaza de ciberataques orquestados por IA. Andreas Stuhlmüller, CEO de Elicit, publicó una lista de supervivencia que incluye efectivo, un router Starlink Mini, baterías y paneles solares, con un coste estimado de 1.250 dólares, sumado a suministros básicos como agua y radio. Esta preparación responde a la creciente preocupación por la capacidad de la IA para explotar vulnerabilidades en infraestructuras críticas, como la red eléctrica y los sistemas financieros.
El contexto de esta alarma se vio reforzado por un ciberataque reciente en Francia que afectó a los frigoríficos de 500 supermercados, aunque no se ha confirmado la intervención de IA en el incidente. El ataque explotó controladores antiguos de Danfoss que no recibían actualizaciones de seguridad. Paralelamente, expertos como Sam Altman y Ilya Sutskever han declarado públicamente su preparación para un posible colapso tecnológico, citando la necesidad de refugios blindados. Aunque los ataques actuales no demuestran el uso de superinteligencia, el consenso entre los líderes de la industria es que la IA representa un riesgo existencial comparable a pandemias o guerras nucleares, lo que ha acelerado la adopción de medidas de resiliencia entre la élite tecnológica.
