Shopify presentó resultados del segundo trimestre que superaron las previsiones del mercado y vinculó ese desempeño, en parte, al crecimiento del tráfico procedente de búsquedas con inteligencia artificial. El presidente de la compañía, Harley Finkelstein, sostuvo en la earnings call que la IA actúa como un complemento de la búsqueda tradicional y no como un sustituto, y que beneficia especialmente a los pequeños comerciantes que componen la mayor parte de su base de clientes.
La empresa informó de que el tráfico y los pedidos atribuidos a IA en sus tiendas se triplicaron interanual en el trimestre. Finkelstein rechazó la idea de que la IA canibalice al buscador: las sesiones de búsqueda tradicional crecen 1,3 veces en dos años y mantienen alrededor de un tercio de todas las sesiones en sus escaparates. Los ingresos del periodo ascendieron a 3.600 millones de dólares, un 36% más que un año antes, frente a una estimación de 3.400 millones; el beneficio operativo bruto creció un 31% hasta 1.710 millones, por encima de los 1.630 millones esperados.
Finkelstein explicó que, frente a los motores clásicos —que ordenan por popularidad sobre palabras clave—, los agentes de IA realizan múltiples consultas al catálogo de Shopify con datos estructurados para ajustarse a la intención del comprador. Puso como ejemplo la búsqueda de una silla de coche apta para instalar tres en fila en una berlina, un escenario en el que la IA cruza dimensiones, tipo de vehículo y cantidad de unidades. Según la compañía, la mitad de las sesiones referidas por IA aterrizan directamente en la página del producto, 2,5 veces más que en la búsqueda tradicional, y el 75% de las compras atribuidas a IA en el trimestre se concentró fuera de las 100 categorías principales. Shopify también recordó sus conectores con Claude, ChatGPT, Perplexity, Manus, Replit, Vercel y Lovable.
