Shelly ha presentado una cámara de seguridad doméstica con un precio de 49,99 dólares que puede funcionar sin contratar ninguna suscripción, una característica que la distingue de la mayoría de competidores del sector. El dispositivo, disponible próximamente en la tienda online de la marca y en otros distribuidores en acabados blanco y negro, permite transmitir vídeo en directo por Wi-Fi al teléfono del usuario y grabar eventos de forma local en una tarjeta microSD, sin necesidad de pagar fees adicionales.
La cámara ofrece resolución 1080p con un campo de visión de 110 grados en horizontal y 70 en vertical, e incorpora visión nocturna, aunque no incluye batería y requiere un cable USB-C para la alimentación eléctrica. Entre sus funciones sin suscripción figuran la posibilidad de activar automatizaciones del hogar conectado mediante otros dispositivos Shelly, como encender un foco al detectar movimiento.
Los usuarios que opten por el plan de pago accederán a grabación en la nube y a detección inteligente de objetos, capaz de distinguir entre personas, mascotas y vehículos para personalizar alertas y automatizaciones. El lanzamiento llega después de que Shelly presentara el mes pasado un sensor de inundaciones económico con autonomía de dos años con una sola pila de botón. Frente a rivales como Wyze, que comercializa cámaras 2K por unos 40 dólares, la cámara de Shelly queda por debajo en resolución, pero compite con un modelo operativo sin cuotas.
