Sheinbaum presenta el Olinia 1, el primer coche eléctrico mexicano, que llegará en 2027 por 8.600 dólares

Fuentes: Olinia 1, el coche eléctrico mexicano que cuesta 8.600 dólaresT2, gizmodo.com
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La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, presentó este domingo el Olinia 1, el primer vehículo eléctrico desarrollado íntegramente en territorio mexicano, que pretende llegar al mercado en el verano de 2027 con un precio aproximado de 150.000 pesos (unos 8.600 dólares). El anuncio tuvo lugar en un hangar de la Fuerza Aérea Mexicana cerca de Ciudad de México, donde la propia mandataria condujo el prototipo hasta el escenario.

El Olinia 1 es un vehículo compacto de seis plazas, con una autonomía superior a los 125 kilómetros por carga, una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora y una batería de 14,7 kilovatios. Según destacó el diario El Diario, está diseñado para el entorno urbano: puede cargarse en un enchufe doméstico convencional, similar al de un microondas o un refrigerador, y dispone de espacio adaptado para usuarios en silla de ruedas. El nombre Olinia proviene del náhuatl y significa "movimiento", en clara referencia al objetivo de impulsar la movilidad eléctrica en el país.

El proyecto echó a andar hace apenas un año y medio. En enero de 2025, el Gobierno mexicano conformó un equipo de investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y del Tecnológico Nacional de México, con un presupuesto inicial de 25 millones de pesos. Hoy, más de un centenar de personas trabajan en el Centro de Diseño Olinia, ubicado en Puebla, para afinar los detalles de un modelo que el Ejecutivo define como "la semilla de una industria a nivel país". De acuerdo con Gizmodo, la secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, indicó que el coche se fabrica actualmente con un 50 % de materiales nacionales, con la meta de alcanzar el 75 % antes de 2030.

El Olinia 1 se enmarca en el Plan México, una iniciativa a seis años que busca situar al país entre las diez mayores economías del mundo y ampliar en un 15 % la participación mexicana en las cadenas globales de suministro, con la industria automotriz como uno de sus ejes principales. México ya es el séptimo productor mundial de vehículos, con más de cuatro millones de unidades anuales, y el sector representa cerca del 4 % del PIB nacional y más del 20 % del producto manufacturero. Sin embargo, el Ejecutivo busca ir más allá del ensamblaje: "México puede ir más allá de ser un simple receptor de inversiones; puede desarrollar tecnología, diseñar soluciones y crear valor a partir de nuestras propias capacidades", sostuvo Sheinbaum.

El bajo coste operativo es una de las principales apuestas del modelo. Las estimaciones oficiales cifran el gasto en apenas 49 centavos de peso por kilómetro recorrido, unas cinco veces menos que un vehículo de gasolina, lo que podría traducirse en ahorros de hasta 50.000 pesos anuales para los usuarios. La lógica responde a un perfil de movilidad concreto: el 70 % de los mexicanos vive en ciudades y el 80 % realiza trayectos diarios inferiores a 30 kilómetros, una distancia que el Olinia 1 puede cubrir con holgura.

El proyecto contempla tres líneas de desarrollo: movilidad personal, vehículos de barrio para sustituir mototaxis y modelos para reparto de mercancías. El coordinador del programa, Roberto Capuano Tripp, adelantó que el próximo modelo será el Olinia Cargo, destinado al transporte de última milla, y anunció planes para instalar 2.000 puntos de recarga en Ciudad de México, Estado de México y Puebla.

La iniciativa llega en un contexto internacional de creciente competencia en el sector del vehículo eléctrico. Mientras fabricantes chinos como BYD han anunciado avances significativos en velocidad de carga y autonomía, Estados Unidos ha dado marcha atrás: el presidente Donald Trump canceló el año pasado los subsidios federales para vehículos eléctricos, lo que ha llevado a varios fabricantes a reducir sus planes. Aunque los aranceles del 100 % mantienen largely fuera del mercado estadounidense a los coches eléctricos chinos más asequibles, esos mismos vehículos ya se venden en México y en Canadá, lo que augura una presión competitiva creciente sobre el mercado mexicano.

Con el Olinia 1, el Gobierno de Sheinbaum busca posicionar a México no solo como plataforma de ensamblaje, sino como diseñador y productor de tecnología propia. Si los plazos se cumplen, el próximo verano el país podría contar con su propio coche eléctrico asequible, un paso simbólico en una industria que hasta ahora ha dependido del conocimiento foráneo. El verdadero reto, no obstante, será demostrar que la producción a gran escala y la integración de供应链 local son viables más allá del prototipo.