Shako Shomeisho: el certificado que explica los atascos inexistentes en Tokio

Fuentes: Shako Shomeisho: el certificado que explica por qué Tokio no tiene atascos

Tokio reúne 14,22 millones de habitantes en una superficie reducida, con una densidad de 6.501,58 hab./km², muy superior a la de Madrid (5.265,91 hab./km²). Sin embargo, la ciudad japonesa registra apenas 0,32 vehículos por hogar, frente a los 1,06 del conjunto de Japón, y solo el 12 % de los trayectos diarios se realizan en coche, según Deloitte. El artículo explica cómo el modelo urbano de Tokio disuade la posesión del automóvil mediante dos prohibiciones expresas y un sistema de certificación.

La primera prohibición, vigente desde 1957, impide estacionar en la vía pública, con sanciones de hasta 200.000 yenes (más de 1.200 euros) por infracciones. La segunda, el Shako Shomeisho, entró en vigor en 1962 y exige a todo comprador de un vehículo presentar un certificado que acredite una plaza de aparcamiento a menos de dos kilómetros de su residencia, con planos y medidas de acceso. Sin ese documento no se puede matricular el coche. La norma exceptúa a los Kei Cars, microcoches de menos de 3,4 metros y 660 cc.

El requisito ha disparado el precio del suelo: plazas en propiedad por encima del millón de euros y alquileres mensuales que superan los 700 euros en barrios como Shibuya. Viviendas céntricas con aparcamiento se ofertan por más de 3,5 millones de euros. A ello se suma la inspección técnica (shaken), obligatoria a los tres años y luego bianual, con tasas e impuestos elevados. El texto compara el caso con Singapur y describe el característico crecimiento caótico de Tokio tras la Segunda Guerra Mundial, con calles estrechas que dificultan aún más el uso del coche.