SpaceXAI se ha marcado como objetivo añadir entre 6 y 8 GW de capacidad de cómputo para inteligencia artificial durante 2027, hasta superar los 10 GW acumulados a final de año, con una inversión estimada de entre 300.000 y 500.000 millones de dólares. La consultora SemiAnalysis sostiene que, aunque el reto es enorme, es factible gracias a la experiencia acumulada por xAI con los clústers Colossus y Colossus 2, y al método de construcción de Musk, centrado en velocidad y no en optimizar la eficiencia a 15 o 20 años.
Según el análisis, la compañía sorteará el cuello de botella eléctrico generando gas in situ en múltiples emplazamientos repartidos por Estados Unidos, donde ya dispone de terrenos, permisos y combustible. El negocio se sostiene porque la inferencia genera más de 100.000 millones de dólares anuales por GW para clientes como OpenAI o Anthropic, mientras que alquilar esa potencia durante un año cuesta 12.000 millones, lo que permite amortizar cada MW en menos de un año. SemiAnalysis estima ingresos anualizados cercanos a 300.000 millones de dólares monetizando solo la mitad de la nueva capacidad y apunta a Microsoft como posible cliente de hasta 3 GW para Azure.
El plan enfrenta riesgos: la cadena de GPUs, memorias HBM, refrigeración y conectividad es compartida con Microsoft, Meta, Google y Amazon, y la rentabilidad depende de que la inferencia mantenga sus márgenes actuales. Si los chips mejoran rápido o la oferta se equilibra, los 30-50 millones de dólares por MW y año podrían caer y complicar la financiación.
