El Congreso de Estados Unidos aprobó una extensión de 10 días para un controvertido programa de vigilancia conocido como Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA). La extensión, que entró en vigor el lunes, permitirá a las agencias de inteligencia estadounidenses interceptar las comunicaciones electrónicas de extranjeros ubicados fuera de los Estados Unidos hasta el 30 de abril. La aprobación se produjo después de que intentos de renovar el programa por cinco años o 18 meses fracasaran en la Cámara de Representantes.
La Sección 702 ha generado un intenso debate en el Congreso debido a preocupaciones sobre la privacidad. Si bien el programa está dirigido a objetivos extranjeros, las comunicaciones interceptadas a menudo involucran a ciudadanos estadounidenses, cuyos datos podrían ser accesibles para el gobierno. Los defensores de la reforma han buscado exigir la aprobación judicial antes de que las fuerzas del orden o los agentes de inteligencia puedan revisar la información de los estadounidenses, pero la comunidad de inteligencia argumenta que tales restricciones podrían comprometer la seguridad nacional. La extensión temporal evita que el programa expire y permite más tiempo para negociar una solución a largo plazo, aunque las modificaciones finales no satisficieron a los defensores de la privacidad.
