¿Se puede detener un misil hipersónico? La defensa, en construcción

Fuentes: Can You Stop a Hypersonic Missile?
Imagen generada por IA con el prompt: Editorial illustration of a hypersonic glide vehicle streaking through the upper atmosphere, plasma trail glowing orange, low Earth orbit satellites tracking it from above. Muted blue background, technical aesthetic, no
Imagen generada con IA

Interceptar un misil hipersónico sigue siendo, en 2026, un problema sin resolver en condiciones reales. Este ensayo técnico desmonta la confusión que han generado los titulares de los últimos tres años: ningún sistema Patriot sobre Kiev, Arrow-3 sobre Tel Aviv ni THAAD en Israel ha derribado un vehículo hipersónico de planeo y maniobra (HGV) en sentido estricto, sino misiles balísticos, aeroballísticos o con vehículos de reentrada maniobrantes. Solo tres armas cumplen los tres criterios definitorios (velocidad hipersónica sostenida, capacidad de maniobra y vuelo bajo a 20-60 km para ocultarse tras el horizonte de los radares): el Avangard ruso, en silos en Orenburg desde 2019 y nunca usado; el DF-17/DF-ZF chino, aún no empleado; y el Dark Eagle estadounidense, sin orden de fuego.

La defensa plantea dos retos encadenados. El primero es la detección: la geometría del horizonte reduce a unos 618 km el alcance de un radar terrestre sobre un HGV a 30 km de altitud, lo que deja apenas 260 segundos de aviso a Mach 8. La salida pasa por sensores en órbita baja, como el prototipo HBTSS de L3Harris (lanzado el 14 de febrero de 2024) o la constelación Tranche 1 de la SDA, prevista para 2026 pero retrasada por fallos en los enlaces ópticos entre satélites. El segundo reto es la cadena de destrucción completa, con un presupuesto temporal fijo de unos 150 segundos desde la adquisición hasta el impacto del interceptor, insuficiente para correcciones frente a un objetivo que maniobra.

El texto aporta cifras concretas, la ecuación del horizonte radar y un desglose por fases, y advierte de un segundo problema soterrado: incluso antes de que aparezca un HGV real, los defensores ya están agotando interceptores contra amenazas convencionales, como demostró el consumo de cerca de una cuarta parte del inventario nacional estadounidense de THAAD en doce días de guerra en Israel en junio de 2025. El único ensayo completo de contragolpe de EE. UU. contra un objetivo de este tipo se completó el 24 de marzo de 2025 a bordo del destructor USS Pinckney frente a Hawai, aunque contra un MRBM con vehículo de reentrada hipersónico, no contra un HGV de planeo. Conclusión: la defensa hipersónica es una capacidad en desarrollo, no una realidad operativa.