GitHub cambió este 1 de junio la facturación de Copilot, su asistente de programación con IA: pasa de tarifa plana a pago por tokens consumidos. Sus 4,7 millones de suscriptores de pago mantienen gratis el autocompletado de código, pero abonarán por las funciones agénticas avanzadas, lo que ha provocado más de 400 comentarios y cerca de 900 votos negativos en las plataformas del propio GitHub. Usuarios avanzados calculan aumentos de coste de entre 10 y 50 veces, con ejemplos de facturas que pasarían de 29 a 750 dólares al mes, o de 50 a 3.000 dólares.
El cambio no es un caso aislado. Los modelos de IA acumulan subidas de precio desde principios de 2026. Uber agotó su presupuesto anual para IA en los primeros cuatro meses tras adoptar Claude Code: el gasto saltó del 32% al 84% del presupuesto total, con un coste mensual por ingeniero de entre 500 y 2.000 dólares. En paralelo, el sector tecnológico ha despedido a 142.000 personas en lo que va de año —80.000 solo en el primer trimestre— y el Stanford Digital Economy Lab documenta una caída del 20% en el empleo de desarrolladores de 22 a 25 años desde finales de 2022.
El artículo vincula esta transición con la inminente salida a Bolsa de Anthropic, que se ha adelantado a OpenAI. Según el texto, la economía global y los modelos de negocio no dependen de votantes ni gobiernos, sino de un puñado de accionistas que, con un cambio de tarifas de menos de 24 horas, alteran el paradigma económico.
