El autor de Schneier on Security, junto con Cindy Cohn, ha publicado un ensayo que evalúa la viabilidad de la vigilancia masiva en Estados Unidos tras 25 años de su implementación. El texto argumenta que la transición desde la vigilancia dirigida a la masiva, impulsada inicialmente por la seguridad nacional tras los atentados de 11 de septiembre, ha superado su justificación original. El autor señala que la vigilancia masiva es ahora una herramienta rutinaria de la ley de aplicación, utilizada por ICE en acciones de inmigración y por agentes de la FBI en investigaciones criminales. Además, destaca el uso de sistemas privados de vigilancia, como el reconocimiento facial en Madison Square Garden o los lectores de placa de licencia Flock, que se han integrado en las redes de vigilancia gubernamentales. El ensayo examina cómo la infraestructura tecnológica de la internet, gestionada por empresas como Google y Facebook, se ha convertido en una fuente primaria de datos para la aplicación de la ley. Se analiza la relación entre la vigilancia privada y gubernamental, y se cuestiona la eficacia de las pruebas de seguridad nacionales, señalando la falta de estudios completos sobre los costos y beneficios de estos programas. El texto concluye que, a 25 años de la crisis de 9/11, es momento de reevaluar los costos de la vigilancia masiva en términos de derechos civiles y libertades individuales.
