Ben Boyter presenta la versión 4.0 de scc (sloc cloc and code), su contador de líneas y complejidad para código fuente, con un cambio de numeración mayor motivado por la cantidad de novedades acumuladas desde la 3.7.0. La principal incorporación es la función --hotspots, pensada para responder una pregunta concreta: ¿en qué ficheros de un proyecto se concentran realmente los problemas?
La idea combina la métrica de complejidad de scc con el número de commits por fichero y las normaliza en una escala de 0 a 100. El resultado, según explica Boyter, identifica archivos que son a la vez complejos y cambian con frecuencia, donde aparecen la mayoría de conflictos de fusión, tests que se rompen y fricciones al modificar el código. El autor reconoce que el enfoque guarda relación con el trabajo de Adam Tornhill en 'Your Code as a Crime Scene' y con la fallida iniciativa de predicción de bugs de Google, y propone su métrica como un indicador de 'ficheros difíciles de mantener' más que como un predictor histórico de errores.
El propio blog muestra una tabla con los hotspots del repositorio de scc, encabezada por processor/processor.go y processor/workers.go, y compara el ranking con los obtenidos ordenando solo por complejidad (que infla los tests) o solo por churn (que infla scripts y configuración). La nueva versión también introduce un servidor MCP para que asistentes y herramientas externas puedan consultar las estadísticas de scc mediante el protocolo correspondiente.
