El programa de satélites de inteligencia electrónica (ELINT) de la década de 1970, conocido internamente como Program 989, representó un cambio fundamental en la recolección de datos espaciales. Inicialmente lanzados como subsatélites pequeños, denominados coloquialmente 'hitchhikers' o 'P-11', estos dispositivos, de tamaño similar a una maleta, fueron diseñados para ser económicos y fáciles de desarrollar en menos de un año. Su misión principal era interceptar señales de radar y otras emisiones electrónicas, registrándolas para su transmisión posterior a tierra o retransmitiéndolas directamente a estaciones de tierra.
A diferencia de los satélites de señales de inteligencia (SIGINT) de gran tamaño, que operaban en órbitas geosincrónicas y limitaban su cobertura a hemisferios específicos, los satélites de Program 989 operaban en órbita baja terrestre. Esta característica les permitía cubrir todo el globo y detectar no solo los haces principales de los radares, sino también los lóbulos laterales más débiles, lo que facilitaba el desarrollo de capacidades de contramedidas y falsificación. Aunque en la década de 1960 los satélites tenían nombres codificados basados en referencias a personas o chistes internos, a partir de la década de 1970, la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO) estandarizó el programa y asignó nombres oficiales como URSALA, RAQUEL, FARRAH, GLORIA y CARRIE. Esta transición marcó el paso de una misión de inteligencia nacional exclusiva a un apoyo táctico para las fuerzas militares de los Estados Unidos, integrando la inteligencia electrónica en la estrategia de combate terrestre, naval y aéreo.
