Dos terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieron el miércoles por la noche el norte de Venezuela y provocaron la destrucción de edificios en el barrio de Playa Grande, en La Guaira. Imágenes de satélite capturadas el 15 de junio y diez días después muestran el alcance de los daños: manzanas enteras de edificios, incluidas torres de apartamentos de más de diez plantas, quedaron reducidas a escombros y solares vacíos, con una nube de polvo aún visible sobre la zona. En una segunda secuencia, obtenida horas antes y después del seísmo, se observa cómo un edificio central resistió mientras las construcciones vecinas se hundieron hasta los cimientos y sus restos invadieron la calle. Una tercera comparación, con fotografías del 8 de mayo, muestra cómo un complejo inmobiliario simétrico pasó a parecerse a fichas de dominó desordenadas, con las canchas deportivas intactas pero las viviendas severamente dañadas. Las comparaciones visuales ilustran la magnitud de la catástrofe en un área urbanizada del Caribe venezolano.
