La flota pesquera de Cantabria se encuentra en sus niveles más bajos en años, con apenas 64 barcos de artes menores activos —nueve menos en lo que va de 2026— y solo 30 embarcaciones de cerco, que pierden una o dos unidades anuales. En la bahía de Santander, la cofradía local cuenta con nueve barcos de artes menores, un 25% menos que en 2024, según Agustín Trueba, secretario de la Cofradía de Pescadores de Santander.
En paralelo, el Puerto de Santander consolida la estrategia 'Santander Cruise Deluxe', impulsada por el Gobierno de Cantabria, el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria, que prevé cerrar la temporada con 38 escalas y más de 60.000 turistas de crucero. El presidente de la Autoridad Portuaria, César Díaz, subraya el margen de crecimiento del segmento premium y apuesta por el atraque en el corazón de la ciudad. A finales de mayo coincidieron en puerto el Ventura (3.300 pasajeros) y el World Voyager (200 turistas), sumando cerca de 5.000 personas.
La coexistencia entre ambos modelos genera fricciones: Trueba señala que la avería del puente levadizo de Raos, inoperativo entre febrero y octubre del pasado año, provocó un descenso del 50% en la descarga de bocarte en la lonja de Santander, obligando a parte de la flota a descargar en Santoña. Solo se ha reparado una de las dos hojas del puente, y la segunda acumula cuatro meses de retraso sobre el plazo anunciado.
