Santa Cruz de Tenerife se ha convertido en la primera ciudad española en exigir, dentro de su Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que los vehículos autorizados a acceder cuenten con la ITV y el seguro en vigor. La medida, pionera en el país, aprovecha las cámaras de entrada y salida de la zona restringida para sancionar a los conductores que circulen con la inspección técnica caducada o sin seguro, requisitos que hasta ahora no se vinculaban a la regulación ambiental urbana.
La ZBE abarca casi la totalidad de los barrios de El Toscal y Zona Centro, donde residen más de 16.000 personas y se registran más de 200.000 trayectos diarios. Quedan prohibidos los coches sin etiqueta ambiental cuyos dueños no vivan en el interior del perímetro, con excepciones para trabajadores habituales, transportistas y personas que acompañan a mayores o personas con movilidad reducida.
La sanción por acceder sin autorización a la ZBE es de 200 euros; no pasar la ITV supone otros 200 euros, y circular sin seguro puede alcanzar los 600 euros, lo que convierte a Santa Cruz en la ciudad con las multas más elevadas del país por estos conceptos. AECA-ITV, asociación del sector, valora la iniciativa al considerar que un vehículo con etiqueta ambiental que no supera la ITV puede emitir más que uno sin etiqueta pero con la inspección al día.
El calendario, no obstante, es el más dilatado de España: los avisos informativos comenzarán un año y medio después de la entrada en vigor de la ordenanza, y las sanciones no se aplicarán hasta los 36 meses, es decir, al menos seis años después de que la ley obligara a las ciudades de más de 50.000 habitantes a disponer de una ZBE.
