El fiscal municipal de San Francisco, David Chiu, envió una carta de cese y desistimiento a Meta para exigirle que deje de permitir anuncios de pago con contenido de abuso sexual infantil generado por IA y que explique cómo esos anuncios circularon repetidamente en sus redes. Según una investigación del Tech Transparency Project recogida por WIRED, Meta difundió más de 350 anuncios que transformaban imágenes fijas de menores —algunos identificados como reales, incluido un miembro de una familia real europea— en videoclips breves que podían representar actos sexuales. Al hacer clic, los anuncios dirigían a aplicaciones de generación de imágenes y vídeo con IA, algunas capaces de desnudar digitalmente a personas o crear contenido íntimo no consensuado. En total, los anuncios llegaron a más de 29.000 cuentas en la UE y fueron segmentados también en Estados Unidos, Australia e India. Más de 250 de esos anuncios se publicaron después de la primera alerta de WIRED en agosto. Chiu acusa a Meta de lucrarse con el problema y de mostrar una "tolerancia cero" meramente retórica. Meta respondió que no hay indicios de que los anuncios se mostraran en San Francisco, lo que, a su juicio, sitúa el asunto fuera de la jurisdicción del fiscal. Su oficina replicó que los residentes de San Francisco pueden acceder a esos anuncios en las plataformas de Meta, por lo que el asunto es de su competencia. La carta exige a Meta detener los anuncios, detallar cómo evitaron sus sistemas de moderación y explicar su coordinación con el National Center for Missing and Exploited Children. Meta debe responder en un plazo de 28 días.
