Samsung ha presentado este miércoles su nueva familia de teléfonos plegables Galaxy Z8, compuesta por tres modelos disponibles en preventa desde hoy y a la venta el 7 de agosto. La línea incluye el Galaxy Z Fold 8 Ultra (2.100 dólares), sucesor del Z Fold 7; el Galaxy Z Fold 8 (1.900 dólares), el primer plegable de formato ancho de la marca, pensado para consumir contenido multimedia más que para multitarea; y el Galaxy Z Flip 8 (1.200 dólares), un modelo tipo concha más delgado. Los tres montan el procesador Snapdragon 8 Elite Gen 5 for Galaxy, Android 17 con One UI 9 y pantallas AMOLED 2X a 120 Hz.
La escasez de componentes ha encarecido toda la gama: incluso el Z Flip 8 supera los 1.000 dólares y el Ultra roza el doble. El Fold 8 Ultra mantiene el formato tipo tableta con una pantalla exterior de 6,5 pulgadas y un panel interior de 8 pulgadas casi cuadrado, pensado para ejecutar dos aplicaciones en paralelo. El Fold 8, con cuerpo más ancho, ofrece una pantalla externa de 5,5 pulgadas (10:16) y un panel interno de 7,6 pulgadas en formato 4:3, que reduce los marcos negros en vídeo panorámico y facilita la lectura de documentos en vertical. Ambos destacan por su delgadez: 4,1 mm y 4,5 mm abiertos, respectivamente.
Junto a los teléfonos, Samsung ha anunciado dos nuevos relojes inteligentes Galaxy Watch.
