Samsung ha presentado Flex Titanium, una tecnología de pantalla flexible para teléfonos plegables diseñada para ser más fina, más duradera y menos propensa a generar pliegues visibles. El avance, que combina dos componentes a base de titanio, es el resultado de siete generaciones de dispositivos plegables y se estrenará con los próximos Galaxy Z Fold 8 y Galaxy Z Fold 8 Ultra.
La nueva pantalla integra una lámina de aleación de titanio bajo el panel OLED, con un grosor aproximado de un tercio del de un cabello humano y una rigidez mecánica veinte veces superior a la de las láminas de polímero convencionales. Bajo esa lámina, una placa de titanio mejora la adhesión al módulo de pantalla, aporta estabilidad al desplegar el dispositivo y preserva la flexibilidad necesaria para soportar pliegues repetidos. Samsung asegura además que la tecnología reduce el consumo eléctrico y ofrece una resolución «ultra vívida».
La compañía lleva años intentando minimizar la marca del pliegue, un defecto que aún afecta a todos los móviles plegables del mercado. A principios de año, Samsung Display mostró un prototipo de OLED sin pliegue, descrito entonces como un concepto de I+D sin fecha de comercialización, aunque posteriormente se informó de un acuerdo de exclusividad por tres años para suministrar las pantallas del esperado iPhone plegable de Apple. Los detalles completos del nuevo panel se darán a conocer en el evento Galaxy Unpacked del 22 de julio.
