Samsung ha presentado en Londres sus nuevos plegables para el verano, entre ellos el Galaxy Fold8, un modelo que estrena un formato tipo pasaporte —más cuadrado al plegarse y más panorámico al abrirse— y se sitúa a medio camino entre el Fold clásico y el Z Flip. Es la primera vez que Samsung suma un tercer formato a su familia de plegables y la primera vez que adopta una propuesta explorada antes por OPPO con el Find N2 y por Huawei con el Pura X. La diferencia clave es que el Fold8 es el primer plegable de este tipo que se venderá en España.
El lanzamiento llega en plena crisis de componentes y con los precios de la RAM y la memoria al alza, en un momento en el que algunos fabricantes, como Nothing, han cuestionado la necesidad de renovar la gama alta cada año. Javier Vitón, responsable de producto de Samsung España, defiende que la compañía no busca escalar specs sino “un dispositivo para cada tipo de persona”: el Fold8 Ultra apunta a productividad multitarea con especificaciones punteras; el Fold8, al consumo de vídeo y juegos con su pantalla interior 4:3; y el Flip, a un público joven y expresivo.
El vicepresidente David Alonso justifica el movimiento por la apuesta de largo plazo de Samsung y por la evolución en los hábitos de consumo móvil. Aunque la marca no lo dice abiertamente, el Fold8 se lee como una avanzadilla frente al esperado iPhone plegable de Apple, que según las filtraciones también adoptará el formato pasaporte.
