Samsung prepara una SSD PCIe 4.0 sin DRAM para abaratar costes ante la subida de precios

Fuentes: Samsung quiere rebajar el precio de SSD volviendo al pasado: Gen4 y sin DRAM, muycomputer.com

Samsung prepara una SSD PCIe 4.0 sin DRAM para abaratar costes ante la subida de precios

El encarecimiento global de las memorias y el almacenamiento, impulsado por la demanda de inteligencia artificial y las restricciones de oferta en el sector, está empujando a los fabricantes a soluciones que parecen un regreso al pasado. Samsung trabaja en una nueva unidad SSD NVMe PCIe 4.0 de gama de entrada que prescinde de la caché DRAM integrada y apuesta por la tecnología Host Memory Buffer (HMB) para reducir costes de fabricación. La unidad apareció brevemente en una página de producto del sitio web de la compañía antes de ser retirada, según informó MuyComputer citando a Guru3D.

El modelo, aún no anunciado oficialmente, ofrece una capacidad de 1 TB con velocidades secuenciales de hasta 7.150 MB/s en lectura y 6.450 MB/s en escritura, cifras que lo acercan al rendimiento de muchas SSD PCIe 4.0 convencionales pese a su diseño económico. Para abaratar la producción, Samsung ha prescindido del encapsulado de DRAM dedicada, lo que disminuye tanto el coste de componentes como la complejidad de la placa. En su lugar, la unidad utiliza una pequeña porción de la RAM del sistema anfitrión para gestionar la capa de traducción de memoria flash y los metadatos de mapeo.

La otra gran pista sobre su naturaleza la ofrece su clasificación de resistencia: 400 TBW (Total Bytes Written), una cifra modesta para una unidad de 1 TB. Esta durabilidad sugiere el uso de memoria flash NAND QLC, que almacena cuatro bits por celda. La tecnología QLC permite mayores densidades de almacenamiento y menores costes por gigabyte, aunque a costa de una menor resistencia y un rendimiento de escritura sostenida inferior frente a las NAND TLC, MLC o SLC. La ausencia de DRAM, además, puede provocar mayor latencia y pérdidas de rendimiento en cargas de trabajo intensivas o multitarea exigente.

El movimiento de Samsung se enmarca en un contexto de mercado complejo. Los precios de la memoria flash NAND y la DRAM no han dejado de subir, en parte por el desvío de capacidad productiva hacia centros de datos vinculados a la inteligencia artificial. Esta dinámica ha sido bautizada por la prensa especializada como "MEMOpocalipsis" y ha provocado una cascada de decisiones regresivas: la reaparición de memorias DDR4, DDR3 e incluso DDR2 en algunos segmentos, el resurgir del disco duro como opción de almacenamiento masivo y, ahora, el regreso a estándares previos en SSD. Samsung, SK Hynix y Micron han sido incluso demandadas por presuntas prácticas de fijación de precios para mantener la escasez artificial de RAM.

La paradoja del sector es que mientras la gama de consumo retrocede, la gama alta avanza a velocidad inédita. Samsung ya ha comenzado la producción masiva del PM1763, un SSD PCIe Gen6 orientado a servidores de inteligencia artificial que alcanza picos de 28.400 MB/s en lectura secuencial y 21.000 MB/s en escritura. Pensada para integrarse en infraestructuras con procesadores y GPUs NVIDIA Vera Rubin, la unidad puede transferir un modelo de lenguaje de 40 GB en apenas 1,4 segundos y es hasta 1,8 veces más eficiente que su predecesor, el PM1753. Estará disponible en versiones de 4 TB, 8 TB y 16 TB, con algoritmos de cifrado poscuántico y soporte para TDISP en entornos virtualizados.

El contraste entre ambas líneas de producto ilustra la bifurcación del mercado. Por un lado, las unidades de consumo se dirigen hacia arquitecturas más económicas, con menos componentes y tecnologías de celda más densas pero menos duraderas. Por otro, el segmento empresarial y de inteligencia artificial disfruta de avances generacionales completos, con PCIe Gen6 doblando el ancho de banda de Gen5 y planteando retos térmicos que ya exigen refrigeración líquida para sostener el rendimiento máximo.

Las SSD PCIe 4.0 sin DRAM con HMB y NAND QLC pueden resultar suficientes para tareas cotidianas, juegos y entornos ofimáticos, donde el cuello de botella rara vez se sitúa en el almacenamiento. Sin embargo, la tendencia preocupa a analistas y consumidores porque supone sacrificar durabilidad, rendimiento sostenido y experiencia de usuario como respuesta a una crisis de precios que, según voces del sector, podría evitarse con un desarrollo más sostenible de la infraestructura de IA y sin prácticas oligopólicas de control de oferta. Mientras tanto, los estándares del futuro, como PCIe Gen6 en consumo, siguen sin llegar al mercado masivo, dejando al usuario doméstico atrapado entre la carestía y la involución tecnológica.