Samsung Electronics anunció un beneficio operativo de 89,4 billones de wones (58.400 millones de dólares) en el segundo trimestre de 2026, lo que supone multiplicar por 19 la cifra del mismo periodo de 2025, cuando ganó apenas 4,7 billones de wones. La compañía surcoreana supera así con un solo trimestre el beneficio operativo acumulado de sus tres últimos ejercicios, impulsada por el encarecimiento de las memorias DRAM y NAND, cuyos precios medios de venta subieron un 44% y un 53% respectivamente, según Citi Research.
Paradójicamente, las acciones de Samsung cayeron cerca de un 7% en la bolsa de Seúl tras conocerse el resultado. Analistas citados por Nikkei Asia atribuyen la caída a un movimiento clásico de "vender con la noticia": los inversores ya habían anticipado el máximo y aprovecharon para recoger beneficios, después de que el título se hubiera quintuplicado en los últimos doce meses. El temor a un exceso de oferta y a una demanda de IA no sostenible pesa ahora sobre el sector, aunque los fabricantes prevén que la demanda supere a la oferta al menos hasta 2028.
La corrección afectó a otros fabricantes de chips: SK Hynix cayó hasta un 11,2% intradía, el índice KOSPI perdió un 4,9%, y en Japón Kioxia bajó más del 12%. En el plano estratégico, el presidente surcoreano Lee Jae Myung presentó hace una semana un plan de inversión público-privada con Samsung y SK Hynix, valorado en torno a un billón de dólares, para ampliar la capacidad de fabricación de chips en el país. El anuncio coincide además con la inminente salida a bolsa de SK Hynix en EE UU, prevista para el 10 de julio.
