Samsung podría adelantar el lanzamiento de los Galaxy S27 a enero o febrero de 2027, anticipándose al iPhone 18 de Apple, que también se espera para el primer trimestre. Esta estrategia busca captar cuota de mercado en un mercado competitivo. Sin embargo, el hardware de la nueva generación sufre un recorte significativo: en lugar de la memoria LPDDR6 y el almacenamiento UFS 5 reservados para los modelos Pro y Ultra, toda la familia Galaxy S27 utilizará la memoria LPDDR5X y el almacenamiento UFS 4.1. Esta decisión responde a la crisis de la memoria, que ha disparado los costes de producción de estos componentes. Aunque la memoria LPDDR6 ofrece un ancho de banda superior (hasta 14,4 Gbps frente a los 8,5 Gbps de la LPDDR5X) y el UFS 5 duplica las velocidades de transferencia del UFS 4.1, el salto a estas especificaciones más avanzadas encarecería notablemente el dispositivo. El análisis sugiere que, pese a la reducción de costes en componentes internos, el precio de venta al consumidor subirá entre 50 y 150 euros respecto a la generación anterior, lo que podría afectar a su competitividad frente a los smartphones de Apple.
