Samsung ha salido al paso de la polémica generada por un nuevo aviso de consentimiento en Samsung Health relacionado con el uso de datos de salud para entrenar sus modelos de inteligencia artificial. La aplicación comenzó a mostrar un mensaje que pedía permiso para acceder a información del usuario con el fin de mejorar sus algoritmos; según la redacción del aviso, rechazar ese permiso o retirarlo después implicaba dejar de sincronizar datos y perder la información almacenada, lo que desató críticas entre los usuarios.
Los datos potencialmente afectados iban más allá de la actividad física básica e incluían sueño, medidas corporales, nutrición, medicamentos, historiales médicos, resultados de pruebas, seguimiento del ciclo menstrual y, en el caso de usuarios de Galaxy Watch o Galaxy Ring, frecuencia cardíaca, variabilidad del ritmo cardíaco, temperatura de la piel, oxígeno en sangre e indicadores de envejecimiento biológico.
Samsung ha reconocido que el aviso estaba mal redactado y ha aclarado que los datos utilizados para entrenar funciones de IA se gestionan de forma independiente de la información de salud necesaria para el funcionamiento habitual de la aplicación. La compañía ha reiterado que el consentimiento es opcional y que retirarlo no supone perder el historial de salud: solo se elimina la información recopilada específicamente para entrenar los modelos. Además, ha anunciado que actualizará el mensaje dentro de la app para explicar con más claridad qué datos se recogen, cómo se usan y qué ocurre si el usuario decide no compartirlos.
